Con base en los datos del primer diagnóstico nacional sobre inteligencia artificial en la educación superior en Colombia, la Red Universitaria para la Educación con Tecnología (RedÚnete) y la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN) debatieron sobre los límites operativos y los desafíos éticos que plantea la automatización en la ciencia. La jornada combinó el análisis de políticas institucionales con la presentación de herramientas digitales para garantizar la trazabilidad y la transparencia en la producción académica.
ASCUN junto a RedÚnete realizaron el webinar sobre gestión de la investigación e inteligencia artificial, un encuentro centrado en los retos operativos y éticos que enfrenta la educación superior. La actividad formó parte del ciclo de divulgación del estudio nacional sobre el panorama de la inteligencia artificial en Colombia, documento elaborado con la participación de 84 instituciones del país.
Durante la apertura, Sandra Figueroa, subdirectora académica de ASCUN, explicó que la iniciativa busca consolidar capacidades institucionales a partir de los datos recolectados en las universidades colombianas. Posterior a la presentación inicial, Luz Adriana Osorio, directora de innovación académica en la Universidad de los Andes e integrante de RedÚnete, expuso cinco tensiones estratégicas extraídas del diagnóstico nacional
- Productividad frente a transformación: la necesidad de pasar del uso puramente técnico y operativo de la tecnología hacia la generación de nuevo conocimiento y el descubrimiento científico.
- Experimentación individual frente a capacidad institucional: el reto de conectar las iniciativas aisladas de los investigadores con políticas y estructuras organizadas dentro de las universidades.
- Potencial científico frente a confiabilidad: la importancia de aprovechar las herramientas digitales sin deteriorar el rigor, la validez ni el juicio crítico humano.
- Innovación frente a integridad científica: la obligación de preservar la ética, el control de sesgos y la autoría frente a procesos automatizados.
- Herramientas frente a ecosistema institucional: el tránsito de la adopción de programas informáticos hacia la creación de normas, protocolos de datos y marcos de gestión formal.
El encuentro continuó con un panel de discusión moderado por Josep Duart, catedrático e investigador de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). En este espacio, Jimena Hurtado, vicerrectora de Investigaciones de la Universidad de los Andes, advirtió sobre la importancia de proteger la curiosidad y el proceso de ensayo y error que define el aprendizaje de la investigación en las etapas formativas de los estudiantes, ante esto afirmó: “Tenemos que preguntarnos qué significa lo profundamente humano. ¿Cómo vamos a lograr que la esencia de la investigación, que es la curiosidad, la creatividad y el tiempo del ensayo y del error, se preserve de manera tal que hablemos de una investigación aumentada y no sustituida?. Por su parte, Uriel Eduardo Torres, docente e investigador de la Universidad Javeriana, indicó que “la inteligencia artificial es una herramienta, nos facilita el trabajo que hacemos, pero nunca va a reemplazarnos. Quien tiene una postura crítica y epistemológica perdería ese rumbo si le deja a la IA la construcción del texto”. Por parte de la UOC, Alba Bon Mesado, directora del Centro de Apoyo a los Investigadores, sostuvo que liberar al personal de tareas administrativas repetitivas permitirá orientar los servicios universitarios hacia el acompañamiento estratégico de los proyectos y remarcó el hecho de que “La inteligencia artificial puede mejorar la productividad, pero no necesariamente la calidad de un proyecto de investigación. Las buenas ideas y las ideas excelentes siguen siendo propiamente humanas”.
En el taller práctico, Joaquín Espín, técnico de Ciencia Abierta de la UOC, dirigió un laboratorio centrado en la búsqueda de información académica, los criterios de autoría y la transparencia en la redacción científica. Durante la sesión, Espín abordó el vacío existente en los manuscritos al momento de justificar el apoyo algorítmico y realizó una simulación en vivo utilizando GAIDET, un generador basado en un marco taxonómico de delegación de tareas. A través de este sistema, mostró cómo los investigadores pueden seleccionar las dimensiones específicas donde recibieron asistencia cómo: la formulación de hipótesis, el diseño metodológico, la optimización de código, la limpieza de datos o la corrección de estilo; para generar un párrafo estandarizado que se integra al final del artículo, justo antes de las referencias bibliográficas.
Para concluir el webinar, Sandra Figueroa destacó que el valor de estas conversaciones radica en formar usuarios con criterio dentro de las aulas y consolidar a las bibliotecas universitarias como espacios de validación del conocimiento. Por su parte, Josep M. Duart sintetizó las conclusiones finales del encuentro en tres principios de actuación para las universidades:
- Visión crítica: mantener una postura analítica y permanente sobre las capacidades, sesgos y limitaciones de las herramientas digitales.
- Uso responsable: actuar bajo criterios éticos que resguarden la autoría, la confidencialidad y la calidad científica.
- Transparencia total: visibilizar y declarar de manera explícita el uso de la tecnología en todos los procesos de producción del conocimiento.